Galicia busca talento: los sectores que más crecen y demandan empleo cualificado

  • Nuestra tierra suma sectores en crecimiento, empleo cualificado y nuevas vías de regreso como las becas BEME, que pronto abrirán una nueva convocatoria para jóvenes del exterior que deseen formarse y construir su futuro profesional
12
Nov
2025

Durante décadas, el regreso a Galicia fue un sueño más emocional que laboral. Volver significaba, para muchos gallegos del exterior, reencontrarse con la tierra y la familia, aunque el mercado de trabajo ofreciera pocas salidas. Pero ese escenario está cambiando. Hoy, Galicia se posiciona como una región de oportunidades, especialmente en sectores que combinan innovación, sostenibilidad y calidad de vida.

El cambio no es casual: detrás hay una estrategia clara de país, impulsada desde la Xunta, los clústeres empresariales y las universidades, que busca atraer talento gallego —resida donde resida— hacia un ecosistema productivo cada vez más diversificado y tecnológicamente avanzado.

Un ecosistema en transformación

La Galicia industrial de los astilleros y el textil ha evolucionado hacia una economía híbrida, donde la innovación tecnológica, la digitalización y la sostenibilidad marcan el rumbo.
Hoy, más de una docena de clústeres empresariales agrupan a cientos de compañías que operan en sectores tan diversos como la automoción, la biotecnología, la aeronáutica, la energía o la alimentación.

Estos clústeres —como CEAGA (automoción), BIOGA (biotecnología), Clusaga (alimentación), ACLUNAGA (náutico)— o iniciativas como CIVIL UAVs Initiative (aeroespacial), funcionan como auténticos motores de innovación, generando empleo cualificado en ingeniería, informática, investigación, gestión o diseño industrial.

Las empresas buscan perfiles con capacidad técnica, idiomas y mentalidad internacional, cualidades que muchos gallegos del exterior ya poseen.

Sectores en plena expansión

1. Biotecnología y salud.
Galicia se ha consolidado como uno de los polos biotecnológicos más dinámicos de España. En torno a BIOGA se agrupan más de 100 empresas dedicadas a la investigación biomédica, la farmacia, la cosmética natural o la biotecnología alimentaria. Santiago y Ourense concentran buena parte de esta actividad, pero también emergen polos en A Coruña y Vigo. Ingenieros químicos, biólogos, farmacéuticos y técnicos de laboratorio son perfiles muy demandados.

2. Energías renovables y economía circular.
Con su enorme potencial eólico y marino, Galicia está en el centro de la transición energética. Proyectos en energía eólica offshore, hidrógeno verde y gestión sostenible de residuos abren la puerta a ingenieros, geólogos, técnicos ambientales y especialistas en economía circular.

3. Digitalización y tecnologías de la información.
Desde A Coruña a Vigo, se multiplican las startups y hubs tecnológicos que trabajan en inteligencia artificial, big data, ciberseguridad o software industrial. El programa Galicia Avanza y las aceleradoras como BFAero, BFSport o Climatech fomentan la innovación y el emprendimiento tecnológico, impulsando un empleo de alta cualificación con vocación internacional.

4. Sector marítimo-pesquero 4.0.
La industria del mar vive su propia revolución digital. Empresas vinculadas a la transformación de productos del mar, como las asociadas a Conxemar, apuestan por la automatización, la trazabilidad y la sostenibilidad. Galicia busca ingenieros, tecnólogos y perfiles de I+D que unan tradición pesquera y vanguardia tecnológica.

5. Turismo sostenible y economía creativa.
Más allá del Camino de Santiago, Galicia está apostando por un modelo turístico que combine sostenibilidad, autenticidad y territorio. Guías, gestores culturales, diseñadores de experiencias o expertos en marketing digital tienen campo abierto para crear proyectos propios en un entorno con alta calidad de vida y creciente demanda internacional.

Vivir y trabajar en Galicia: equilibrio posible

Una de las grandes ventajas de Galicia es que ofrece empleo cualificado sin renunciar a la calidad de vida. Los precios de la vivienda son más bajos que en las grandes capitales europeas, y la conectividad digital permite teletrabajar o emprender desde entornos rurales o costeros.

Además, existen programas específicos de apoyo al retorno y a la inserción laboral:

  • Galicia Retorna, con asesoramiento integral y ayudas para la instalación.
  • Foexga y Galicia Exporta, para quienes quieran desarrollar carreras con proyección internacional.
  • Galicia Emprende, para iniciar proyectos empresariales desde cero con apoyo financiero y mentoría.

Todo ello se complementa con la red de aceleradoras sectoriales, que ofrecen financiación y acompañamiento a proyectos impulsados por retornados.

BEME: una oportunidad para formarse y regresar

En este contexto, destacan las Becas de Excelencia Mocidade Exterior (BEME), una de las herramientas más efectivas para facilitar el retorno de los jóvenes gallegos del exterior.
Estas becas permiten cursar másteres universitarios en Galicia, con el objetivo de que los beneficiarios puedan formarse en áreas estratégicas y, una vez finalizados sus estudios, incorporarse al tejido empresarial gallego.

La próxima convocatoria, que se lanzará dentro de poco, ofrecerá nuevas plazas y condiciones mejoradas, consolidando el programa como una vía directa de retorno, formación y empleo.
Los participantes no solo reciben apoyo económico durante su estancia, sino también acompañamiento en su proceso de integración laboral, gracias a los acuerdos con empresas e instituciones que buscan talento cualificado.

En ediciones anteriores, muchos becarios BEME han logrado quedarse a vivir y trabajar en Galicia, ocupando puestos en sectores como la ingeniería, la biotecnología, la energía o la gestión cultural. Otros, incluso, han decidido emprender, creando sus propios proyectos en la tierra de sus abuelos.

Las BEME representan, así, algo más que una beca: son una puerta de regreso con futuro, que une la formación de excelencia con la posibilidad real de construir una vida profesional y personal en Galicia.

Volver para construir el futuro

Volver a Galicia ya no es dar un paso atrás, sino mirar hacia adelante desde un lugar propio. Ingenieros, investigadores, tecnólogos, gestores culturales o emprendedores gallegos en el exterior encuentran hoy un territorio que los espera con los brazos abiertos y las puertas del futuro entreabiertas.

Galicia no solo quiere que regresen las personas: quiere que regrese el talento, la experiencia internacional y la ilusión de quienes un día partieron. Porque el regreso, esta vez, puede ser también un comienzo.

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Volver para quedarse: el sueño gallego que hacen posible las becas BEME

  • Jóvenes de más de 40 países continúan su formación en Galicia gracias a un programa que ya ha facilitado el retorno de 1.700 personas
30
Oct
2025
Acto de bienvenida a los beneficiarios de la 9.ª edición de las Bolsas Excelencia Mocidade Exterior (BEME)

Cada año, Galicia abre sus puertas a una nueva generación de jóvenes del exterior que deciden volver para seguir formándose y construir aquí su futuro. Lo hacen gracias a las Bolsas Excelencia Mocidade Exterior (BEME), una iniciativa pionera de la Xunta de Galicia que busca atraer talento cualificado y fomentar el retorno de la juventud universitaria gallega residente fuera del país.

Desde su puesta en marcha en 2017, el programa ha permitido que 1.700 jóvenes procedentes de más de 40 países regresen para cursar estudios de máster en las tres universidades públicas gallegas, con una inversión global que supera los 14,5 millones de euros.

En la última edición, 250 estudiantes se incorporaron a más de 70 másteres diferentes, repartidos entre las tres universidades: 92 en la de Vigo, 87 en la de Santiago de Compostela y 71 en la de A Coruña.

La mayoría de los beneficiarios procede de América Latina, con Argentina a la cabeza —donde nacieron 98 de los seleccionados—, seguida de Uruguay (33), Cuba (31), Venezuela (22) y Brasil (20). También participan jóvenes de distintos países europeos como Reino Unido, Francia, Alemania, Países Bajos, Bélgica, Finlandia, Irlanda, República Checa, Suiza y Suecia.

Las bolsas, con cuantías de entre 8.000 y 12.500 euros, cubren gastos de matrícula, viaje, alojamiento y manutención durante el curso académico, ofreciendo a los becarios la oportunidad de centrarse plenamente en su formación y en su integración en Galicia.

Un proyecto que impulsa el retorno y la vida en Galicia

Más allá del ámbito académico, las BEME se conciben como una puerta de regreso estable a Galicia. Cerca del 80% de los beneficiarios de ediciones anteriores continúa hoy viviendo, trabajando o emprendiendo en la comunidad, lo que convierte al programa en una herramienta eficaz para fijar talento cualificado y fortalecer el tejido social y económico gallego.

El programa forma parte de la Estratexia Galicia Retorna, que ofrece un acompañamiento integral a los gallegos del exterior interesados en volver. En este marco, los becarios cuentan con el apoyo de las Oficinas integrales de asesoramiento y seguimiento al retorno, que facilitan su integración y acceso a oportunidades laborales o de emprendimiento.

Galicia avanza además hacia la creación de la Oficina de Atracción de Talento, destinada a coordinar medidas de empleo y captación de profesionales cualificados, y cuenta con la Rede de polos de emprendemento e apoio ao emprego, con 15 oficinas repartidas por todo el territorio. A ellas se suma el Programa Merlo, que ofrece mentoría y acompañamiento a emprendedores retornados.

Con las Bolsas Excelencia Mocidade Exterior, Galicia consolida un modelo de retorno que combina formación, acompañamiento y oportunidades reales para que los jóvenes gallegos del mundo puedan volver, especializarse y echar raíces en la tierra de sus orígenes.

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La Galicia que no cabe en una maleta

  • Hay cosas que se pueden llevar en el equipaje, pero las más valiosas se quedan en el corazón: el olor a lluvia, las sobremesas interminables, la hospitalidad de la gente y esa forma de vivir que solo Galicia entiende
15
Oct
2025

Cuando llega el momento de hacer las maletas, los gallegos que parten al exterior saben que no se van del todo. Entre la ropa y los documentos siempre se cuela algo invisible: un trozo de tierra húmeda pegado a las botas, el olor a eucalipto tras la lluvia, el sonido de una gaita al fondo de una fiesta de verano. Pero hay una Galicia que no cabe en una maleta. Y por eso, tarde o temprano, acaba tirando de quien se fue.

La tierra que llama por dentro

No es solo nostalgia. Es una conexión profunda con una forma de vida hecha de calma, cercanía y raíces. Galicia tiene un pulso propio que se nota en el modo de hablar, en la manera de mirar el mar, en la costumbre de saludar con un “boas tardes” aunque no conozcas a quien pasa. Es una tierra que enseña a estar en el mundo sin prisas, a valorar lo esencial y a encontrar belleza en lo cotidiano.

Esa manera de vivir, pausada y sincera, es un tesoro que no se puede embalar, un hilo invisible que sigue uniendo a quienes, desde lejos, siguen mirando hacia el Atlántico buscando el horizonte de casa.

Las sobremesas que duran toda la tarde

Ni en los restaurantes más lejanos se logra replicar una sobremesa gallega. Esas que empiezan con una empanada, siguen con risas y recuerdos, acaban con licor café y, sin saber cómo, terminan de noche. Las conversaciones alrededor de la mesa son una escuela de vida: se habla de todo, se discute con retranca, se arregla el mundo y se fortalecen los lazos que el tiempo o la distancia no rompen.

Quien regresa lo sabe: en Galicia, el tiempo se mide por emociones, no por relojes. Y pocas cosas son tan nuestras como esa manera de celebrar la vida en compañía.

Los paisajes que curan la morriña

Galicia se reconoce en los olores, en los sonidos y en la luz. En los bosques de castaños y carballos, en el mar que cambia de color cada hora, en el verde que nunca se apaga. Es una tierra que se respira y que cura la morriña con solo contemplarla.

Quien vuelve, descubre que lo que recordaba como paisaje es en realidad una emoción: la de pertenecer a un lugar que sigue esperándote. No importa cuántos kilómetros o años pasen, la primera brisa del Atlántico basta para sentir que todo está en su sitio.

El valor de lo cercano

En Galicia, lo pequeño importa. Las tiendas del barrio donde aún te llaman por tu nombre, el panadero que pregunta por tu madre, los mercados donde la vida se comenta entre puesto y puesto. Esa red de proximidad, tejida con confianza y afecto, es una de las cosas que más echan de menos los gallegos que viven fuera.

Aquí, las relaciones se construyen cara a cara, con una sonrisa, con tiempo. Volver es reencontrarse con esa humanidad sencilla que convierte lo cotidiano en especial.

Una nueva Galicia que mira al futuro

Volver no significa regresar al pasado. Hoy Galicia es también innovación, talento, emprendimiento y oportunidades. Desde las ciudades hasta las aldeas, surgen proyectos que mezclan tradición y modernidad, naturaleza y tecnología, raíces y futuro.

Nuevas generaciones están escribiendo una Galicia más abierta y conectada, donde el retorno no es una despedida de lo vivido fuera, sino una manera de sumar experiencias, de traer al presente lo aprendido y hacerlo florecer aquí.

Volver a lo esencial

Hay muchas razones para regresar, pero todas se resumen en una: aquí todo sabe a verdad. A tierra, a lluvia, a hogar. Galicia no cabe en una maleta porque no está hecha de cosas: está hecha de vivencias, de personas y de un latido que te sigue donde vayas.

Y cuando vuelvas, aunque solo sea por unos días, te darás cuenta de que en realidad nunca te habías ido del todo. Porque Galicia no se olvida: se lleva dentro, y siempre encuentra el camino de vuelta.

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Reencuentros con Galicia: el regreso más esperado

  • Cerca de 200 gallegos mayores procedentes de América vuelven a sentir el abrazo de nuestra tierra
07
Oct
2025
Los participantes, ayer, en el aeropuerto de Vigo

Hay viajes que no se miden en kilómetros, sino en emociones. Este octubre, cerca de 200 gallegos mayores de 65 años han vuelto a pisar la tierra que un día dejaron atrás. Proceden de Venezuela, Cuba, Brasil, México, Bolivia, Argentina y Uruguay. Llegaron a Vigo con los ojos brillantes y el corazón acelerado, recibidos por el secretario xeral da Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, en un ambiente cargado de ilusión y recuerdos.

El programa Reencuentros con Galicia, que lleva más de 35 años tendiendo puentes entre Galicia y su diáspora, ofrece a los participantes la oportunidad de reencontrarse con su familia, redescubrir su país y sentir, una vez más, el calor de su gente. Durante su estancia, hasta el próximo 16 de octubre, vivirán días llenos de actividades culturales y de ocio, recorriendo diferentes localidades gallegas y conociendo su patrimonio natural y humano.

La emoción se respira en cada llegada, en cada abrazo y en cada mirada. Muchos de los viajeros llevaban décadas sin regresar, y este reencuentro se convierte en una fiesta íntima con Galicia, en una conversación entre pasado y presente. Como explicó Miranda, “para la Xunta de Galicia es un orgullo ayudarles a volver a su tierra y, en muchos casos, a reencontrarse con familiares que no han visto en mucho tiempo”.

Los participantes se alojan en las Residencias de Tiempo Libre de Panxón y O Carballiño, donde comparten historias, canciones, risas y, sobre todo, la certeza de que, aunque hayan pasado los años y los océanos, Galicia siempre los esperó con los brazos abiertos.

Desde la Secretaría Xeral da Emigración, este programa no solo busca ofrecer unas vacaciones: pretende mantener vivos los lazos con la tierra, fortalecer el sentido de pertenencia y reconocer la importancia de los mayores como transmisores de identidad. Ellos, que un día partieron buscando un futuro mejor, vuelven hoy para comprobar que su Galicia sigue viva, moderna y próspera, pero fiel a su esencia.

Porque volver a Galicia no es solo regresar a un lugar. Es volver a casa.

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Más de 30.000 gallegos ya regresaron: descubre cómo Galicia te ayuda a dar el paso

  • Emprendieron el viaje de vuelta a casa desde 60 países distintos: ¿te gustaría seguir sus pasos?
02
Oct
2025
Galicia pasó de ser tierra de emigración a consolidarse como tierra de retorno y de acogida.

¿Te imaginas volver a Galicia y sentir que no estás solo en el camino? Eso es lo que ya vivieron más de 30.000 gallegos desde 2018 gracias a la Estrategia Galicia Retorna. Personas procedentes de 60 países distintos recibieron acompañamiento y ayudas personalizadas para retomar su vida aquí, en la tierra que los vio nacer a ellos o a sus familias.

El retorno no es solo un derecho: es también una oportunidad para que Galicia siga creciendo contigo. Cada vez que regresas, refuerzas nuestro tejido social, laboral y demográfico. Tu experiencia, tu formación y tu historia enriquecen a toda la comunidad.

Un plan pensado para ti

La primera fase de la Estrategia (2018-2022) logró 28.000 retornos, superando con creces los objetivos iniciales. Ahora, en la segunda etapa (2023-2026), hay más recursos, más medidas y más ilusión: más de 100 acciones y una inversión de 450 millones de euros para favorecer el regreso de 30.000 gallegos. Solo en 2023, 8.500 personas como tú decidieron dar el paso, marcando un récord histórico.

Acompañamiento desde el primer momento

Si decides volver, la Oficina Integral de Asesoramiento y Seguimiento al Retorno está a tu lado para resolver dudas y guiarte en todo lo que necesites. Ya acompañó a más de 32.000 familias en el proceso.
Las ayudas extraordinarias al retorno, por ejemplo, te ofrecen una primera estabilidad económica. Más de 6.200 familias de más de 60 países ya las recibieron, con 16 millones de euros destinados a apoyar este nuevo comienzo.

Si lo tuyo es emprender, aquí también hay sitio para tus proyectos: desde 2014 se financiaron más de 900 iniciativas de retorno empresarial, que están dando vida a negocios y empleos en Galicia.

Oportunidades para la juventud

Si eres joven, las becas BEME pueden abrirte la puerta a Galicia. Con ellas, casi 2.000 estudiantes de más de 40 países ya continuaron su formación y empezaron a integrarse en el mercado laboral gallego. También existen programas como Merlo o Retorna Cualifica Emprego, pensados para unir tu talento con las oportunidades laborales de aquí.

Galicia te espera

Volver no es solo hacer las maletas. Es reencontrarte con tus raíces, abrazar a los tuyos y abrir un nuevo capítulo en tu tierra. Galicia te espera con los brazos abiertos, con programas pensados para acompañarte en cada paso y con oportunidades reales para ti y para tu familia.

Ahora es tu momento: si alguna vez soñaste con regresar, este es el camino.

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Voltarei: un homenaje a todos aquellos que un día tuvisteis que partir

  • El regreso hoy del Celta a Europa se convierte en un canto a la memoria de la Galicia emigrante
25
Sep
2025
Voltarei

Hoy el Celta vuelve a la Europa League, nueve años después de su última aventura continental. Pero este regreso no es solo fútbol: es también memoria y emoción. En Stuttgart, ciudad alemana con una importante comunidad gallega, el club celeste recuerda a todas aquellas personas que, en otras épocas, cruzaron estas mismas fronteras no para celebrar ni para competir, sino para trabajar y sobrevivir.

Se calcula que, a lo largo del siglo XX, medio millón de gallegos partieron hacia países como Alemania, Francia o Suiza. Dejaron atrás familias, aldeas y mar, con la promesa de volver algún día. Esa promesa, tantas veces incumplida, es hoy el corazón de Voltarei: un homenaje musical impulsado por el Celta en colaboración con Hard GZ y el sello Rio1923.

Un canto a la memoria y a la esperanza

Voltarei no es solo una canción: es una declaración de pertenencia. Sus versos evocan a los mariñeiros, a los emigrantes, a las mujeres que sostuvieron Galicia en ausencia de los suyos, a las promesas guardadas en fotografías arrugadas en las maletas. Es un relato que une el dolor de la partida con la esperanza del regreso, esa esperanza que se transmite de generación en generación.

El tema se estrenará este viernes a medianoche en plataformas como Spotify e iTunes, mientras que el videoclip, grabado entre paisajes gallegos y símbolos de identidad celeste, verá la luz a las 12:00h en las redes sociales del Celta, Hard GZ y Rio1923. Un lanzamiento pensado para que la voz de quienes se marcharon siga viva también entre los más jóvenes.

Hard GZ, la voz de una generación con raíces

Pedro Ruibal Iglesias, conocido como Hard GZ, nació en Vigo en 1995 y se ha convertido en una de las figuras más influyentes de la música urbana en España. Su rap, honesto y comprometido, habla de barrios, de emigración, de lucha y de esperanza. Ha llenado salas y festivales por todo el país, con hitos recientes como su concierto en el WiZink Center de Madrid en enero de 2025.

En su obra siempre hay un vínculo profundo con Galicia, con sus sonidos y con su identidad. Esa conexión es la que hoy lo une al Celta: un club que representa a Galicia en Europa y que comparte con él la memoria de la emigración y el orgullo de una tierra que nunca olvida de dónde viene.

Afouteza en Europa

El Celta regresa hoy a Europa con la fuerza de la afouteza, esa palabra que define la valentía de un pueblo que nunca se rindió. Lo hace con un balón en los pies, pero también con un canto en el corazón: Voltarei, un recordatorio de que Galicia, aunque esté lejos, siempre vuelve.

La letra

Visto a cores do ceo

vou lonxe traballar

se souberas canto che quero

non me deixarías marchar.

 

Canto custa o diñeiro

se co tempo teño que pagar

volta de novo estranxeiro

volta de novo ao fogar.

 

Lento, morro por dentro se non estás

sigo escoitando no vento o teu acento

o teu cantar, leva consigo un lamento

un segredo gardado no tempo,

orgullo que medra no peito

somos da costa somos do mar.

 

Fillos do sal e do monte,

petos baleiros fuxen da morte

fame en Galicia pura miseria

da miña familia.

 

Fillos do sal e do monte,

bocas famentas comen do norte

voltar de fronte, á miña casiña

á familia que nunca se rompe.

 

Al horizonte marchan los pobres,

van pal acero van pa los barcos

pan para el pueblo pan pa’ la ría

pa’ voltar cunha chea de cartos.

 

As mulleres con dobre papel,

criando soíñas no campo,

viúvas de vivos levando o fouciño na man

e coidando de tantos.

 

Entre as nubes, na miña terra

choiva, néboa, ceo celeste sangue Celta

voltar e sentir unha aperta.

Na chaqueta unha foto que pesa

non podo esquecer a promesa

e deixar que me leve a tristeza

sen loitar por manter a afouteza.

 

Mariñeiros, emigrantes

pedíndolle á Virxe do Carme

“que los proteja que no les falte

hasta que las manos aguanten”.

Pra o navegante, o que esta fóra

que sigue adiante busca melloras

eses de antes son como agora

deixan aos fillos aínda que doa.

 

Voltarei, voltarei, voltarei.

VOLTAREI

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10 sabores que saben a casa

  • Hoy os proponemos una ruta gastronómica por Galicia para curar la morriña
16
Sep
2025
Pulpo á feira

Hay cosas que caben en una maleta y cosas que no. La brisa atlántica, las romerías de verano o las sobremesas eternas en familia son imposibles de empaquetar. Pero hay algo que, incluso a miles de kilómetros, devuelve al instante la sensación de estar en casa: los sabores de Galicia. Esta tierra se reconoce con el paladar, y quienes viven fuera lo saben bien. Aquí reunimos diez de esos platos y productos que despiertan la morriña y hacen querer volver.

1. Pulpo á feira

El plato por excelencia de Galicia, presente en ferias, fiestas y domingos familiares. Cocido en cobre, cortado a tijera y aderezado con sal gorda, pimentón y un buen chorro de aceite de oliva, el pulpo no es solo comida: es un ritual compartido.

2. Empanada gallega

De zamburiñas, de atún, de bacalao con pasas, de berberechos… cada zona presume de su empanada. En las mesas gallegas siempre está presente, y para muchos emigrantes el recuerdo de una empanada casera basta para regresar mentalmente a la cocina de la abuela.

3. Queso de tetilla

Su forma inconfundible y su sabor suave lo convierten en uno de los quesos más queridos de Galicia. Perfecto para acompañar pan de Cea, membrillo o simplemente disfrutarlo tal cual. Es uno de esos sabores que nunca se olvidan.

4. Pimientos de Padrón

“Uns pican e outros non”. Esa ruleta de la huerta gallega ha dado fama mundial a estos pequeños pimientos que, fritos en aceite y espolvoreados con sal, se convierten en un vicio irresistible.

5. Pan gallego

Crujiente por fuera, con miga húmeda y esponjosa por dentro. El pan gallego tiene un sabor que lo distingue y que hace que, para muchos gallegos en el exterior, ningún pan se le acerque.

6. Mariscos de las rías

Percebes, almejas, navajas, mejillones, vieiras… Galicia es mar y lo lleva en la mesa. El sabor a marisco fresco es un privilegio que quienes viven lejos echan especialmente de menos.

7. Lacón con grelos

Un plato contundente, ligado a los inviernos gallegos y al Carnaval. El lacón, cocido lentamente, acompañado de grelos, patatas y chorizo, es sinónimo de reunión familiar alrededor de la mesa.

8. Caldo gallego

Reconforta el cuerpo y el alma. Hecho con grelos, berza, patata, chorizo y a veces fabas, es una de las recetas más humildes y, a la vez, más identitarias. Un caldo gallego en invierno es pura Galicia en un cuenco.

9. Tarta de Santiago

Crujiente por fuera, húmeda por dentro y con la cruz de Santiago dibujada en azúcar glas. Esta tarta de almendra, con siglos de historia, es embajadora de Galicia en todo el mundo.

10. Albariño

El vino más internacional de Galicia, fresco y afrutado, que acompaña a la perfección a los pescados y mariscos de las rías. Un brindis con Albariño es también un brindis con la tierra.


Sabores que llaman al retorno

Estos diez sabores son solo una muestra de la riqueza gastronómica de Galicia. Cada bocado guarda un recuerdo y una invitación a volver. Porque quien regresa y se sienta en la mesa familiar sabe que el verdadero viaje no empieza en el aeropuerto, sino en el primer sorbo de caldo, en el crujir del pan o en el picor inesperado de un pimiento de Padrón.

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Conecta co Voluntariado 2025: la juventud gallega del mundo vuelve a Galicia para cuidar su patrimonio

  • El programa reúne a un grupo de jóvenes en una experiencia única que mezcla reencuentro, cultura y naturaleza
26
Aug
2025
El grupo de jóvenes, hoy, en el aeropuerto de Santiago.

El aeropuerto Rosalía de Castro de Santiago fue esta mañana testigo de un reencuentro muy especial. Allí, el secretario general de la Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, dio la bienvenida a un grupo de jóvenes que llegan desde diferentes lugares del mundo para participar en la nueva edición del programa Conecta co Voluntariado en Galicia 2025.

Se trata de una iniciativa que, con la colaboración de la Dirección Xeral de Xuventude y de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, busca algo más que ofrecer una experiencia de voluntariado. El verdadero objetivo es reforzar los lazos de la juventud gallega en el exterior con su tierra, y hacerlo a través de actividades que ponen en valor lo mejor que tenemos: nuestra cultura y nuestro entorno natural.

En esta edición, la Xunta ofreció 50 plazas: 40 de ellas para gallegos y gallegas residentes en el exterior y 10 para chicos y chicas que viven en Galicia. De esta forma, no solo se promueve el reencuentro con las raíces, sino también la convivencia y el intercambio de experiencias entre quienes crecieron lejos y quienes lo hicieron aquí, en la tierra que los une.

Entre el 26 de agosto y el 6 de septiembre, los participantes se repartirán en dos escenarios cargados de simbolismo:

  • En la ría de Arousa, colaborarán en un campo de voluntariado ambiental dedicado a la conservación del espacio marino y costero.
  • En el castro de Viladonga, en Castro de Rei (Lugo), sumarán esfuerzos con el equipo de excavación y conservación de uno de los yacimientos más emblemáticos de Galicia.

Miranda lo expresó con emoción: “Estos jóvenes llegan como voluntarios, pero también como embajadores de nuestra cultura, porque cada paso que den aquí será también una semilla de Galicia allí donde viven”.

Conecta co Voluntariado es mucho más que un programa: es un puente de regreso, un espacio donde la juventud de la diáspora puede reencontrarse con sus raíces y, al mismo tiempo, aportar su energía y entusiasmo a la protección del patrimonio natural y cultural de Galicia.

Una experiencia que deja huella, en quienes participan y en la tierra que los recibe con los brazos abiertos.

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Rincones secretos que solo los gallegos conocen y que hay que volver a pisar

  • Hay lugares que no salen en las postales, ni aparecen en los rankings de las guías de viaje, pero que guardan lo más puro de Galicia. Son rincones que se conocen por boca de abuela, por paseo de infancia o por casualidad. Y que, cuando uno se va, son los primeros que echa de menos
18
Aug
2025
O Pozo da Ferida

Cada gallego tiene un lugar al que volvería con los ojos cerrados.
Una playa donde aprendió a nadar, un camino con olor a eucalipto, una fuente donde se refrescaba tras la escuela o un monte que guarda silencios familiares. Son sitios pequeños, casi secretos, pero profundamente nuestros. Lugares que no necesitan promoción: solo necesitan que los volvamos a pisar.

Aquí va una selección de esos rincones que muchos llevan en el alma. Y que otros, tal vez, aún están a tiempo de redescubrir.

1. O Pozo da Ferida (Xove, Lugo)

Una cascada escondida en el corazón de la Mariña lucense, donde el agua se precipita desde más de 30 metros entre helechos y musgo. Poco señalizada, solo se llega si alguien te lleva o si escuchas bien al bosque. Un lugar para reconciliarse con la calma.

2. Praia de Arealonga (O Vicedo, Lugo)

Un arenal recogido, de aguas tranquilas y arena blanca, entre la ría y la montaña. Desde allí se divisa el puente de O Barqueiro y la silueta de los montes de Ortigueira. Menos conocida que su vecina de Esteiro, pero igual de mágica.

3. O Seixo y el santuario da Peneda (Cerdedo-Cotobade, Pontevedra)

Un monte cargado de leyenda y espiritualidad, con vistas infinitas y piedras que parecen hablar. Allí se alza un pequeño santuario entre nieblas, donde cada septiembre los romeros se mezclan con el viento. La Galicia mística en su máxima expresión.

4. Monte Neme (Carballo, A Coruña)

Una antigua mina reconvertida en paisaje insólito. Sus lagunas azul eléctrico contrastan con el verde del entorno. Un lugar que mezcla historia industrial, cicatrices del pasado y una belleza hipnótica. Ideal para quien busca rincones fuera del mapa.

5. O Portiño (A Coruña ciudad)

A solo unos minutos del centro urbano, este pequeño rincón entre rocas y mar abierto ofrece uno de los atardeceres más serenos de Galicia. Es un secreto bien guardado por los coruñeses, donde el mar rompe sin prisa y el viento acaricia en silencio.

Pena Corneira
6. Pena Corneira (Leiro, Ourense)

Una formación granítica gigantesca, como salida de un cuento de xigantes. Está dentro del parque natural del Carballiño y ofrece vistas sobre los viñedos del Ribeiro. Ideal para caminatas al atardecer y meriendas con pan y chorizo a la sombra de los pinos.

7. Ribeira do Ulla (Touro, A Coruña)

Un paseo fluvial que discurre entre alisos y molinos antiguos, con pasarelas de madera y pozas donde el agua canta. Un sitio ideal para perderse en los días calurosos y sentir que Galicia, cuando quiere, susurra al oído.

8. Castro de Baroña (Porto do Son, A Coruña)

Aunque más conocido que los anteriores, sigue siendo un lugar que impacta por su belleza silenciosa. Un poblado celta al borde del mar, entre rocas y acantilados, donde las ruinas parecen seguir habitadas por los antiguos. Visítalo al atardecer: comprenderás por qué muchos no quisieron irse nunca.

9. Ermida da Virxe do Porto (Valdoviño, A Coruña)

Una pequeña capilla sobre una lengua de tierra rodeada por el mar. Cuando sube la marea, parece flotar. Es un lugar de oración, sí, pero también de recogimiento natural, donde cada ola es una plegaria.

10. Praia da Mexilloeira (O Grove, Pontevedra)

Lejos del bullicio de A Lanzada, esta playa tranquila se esconde entre pasarelas de madera, dunas y marismas. Allí todo sucede más despacio: los cangrejos, las mareas, los recuerdos. Ideal para reencontrarse con uno mismo.


No hace falta que estén en los mapas.
Estos rincones están en la memoria colectiva de quienes los pisaron una vez.
Y para los gallegos que viven lejos, pueden ser el mejor motivo para volver.
Porque Galicia no siempre grita: a veces, susurra.
Y hay que estar cerca para volver a oírla.

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Los 10 lugares más bonitos de Galicia para visitar este verano

  • De acantilados infinitos a cascadas secretas, pasando por islas de arena blanca y pueblos detenidos en el tiempo: Galicia es el destino perfecto para quienes buscan belleza, frescura y alma. Estos son los rincones que no puedes perderte si vuelves este verano
08
Aug
2025
Ribeira Sacra

Galicia no necesita filtros. En un solo viaje puedes cruzar bosques milenarios, bañarte en rías cristalinas, perderte en aldeas de piedra y acabar el día contemplando la puesta de sol más occidental de Europa. Aquí va una selección de 10 lugares que te enamorarán este verano, sobre todo si vuelves con la mirada del que regresa.

1. Islas Cíes (Vigo)

Un paraíso en la ría de Vigo que forma parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas. Sus playas, como Rodas —considerada una de las más bellas del mundo—, tienen una arena blanca finísima y aguas cristalinas de azul intenso. Pero las Cíes son mucho más que playa: hay rutas de senderismo, faros solitarios y colonias de aves que anidan entre acantilados. Solo se permite un número limitado de visitantes al día, lo que garantiza su conservación y una experiencia única.

2. Cañón do Sil (Ribeira Sacra)

El Sil se encajona aquí entre paredes de hasta 500 metros de altura, esculpiendo uno de los paisajes más impresionantes de la Península. Las laderas se llenan de viñedos en terrazas donde se cultivan los afamados mencías y godellos. Puedes recorrerlo en coche o en catamarán, parando en monasterios como Santo Estevo o San Pedro de Rocas. En verano, el verdor lo cubre todo y los miradores como O Cabo do Mundo o Pena do Castelo regalan fotos inolvidables.

3. Playa de As Catedrais (Ribadeo)

Un templo natural de piedra esculpido por el mar Cantábrico. Sus arcos gigantes y cuevas solo pueden admirarse en todo su esplendor durante la bajamar, lo que convierte la visita en un acto casi litúrgico. Cada verano atrae a miles de visitantes, por lo que se requiere reserva previa. Ideal para combinar con una ruta por la costa lucense, repleta de arenales tranquilos y miradores con vistas infinitas.

4. Fervenza do Ézaro (Dumbría)

Un espectáculo de la naturaleza: el río Xallas cae en cascada directamente al mar, algo único en Europa. El agua se precipita desde más de 40 metros entre rocas de granito pulido. De noche, en verano, la fervenza se ilumina y el rugido del agua se mezcla con el canto de los grillos, creando una atmósfera mágica. A su lado hay un mirador con vistas a la desembocadura, y desde allí se puede subir también al mirador do Ézaro, uno de los balcones más famosos de la Costa da Morte.

5. Fragas do Eume (A Coruña)

Este bosque atlántico es un remanso de paz donde el tiempo parece detenerse. La fraga, una selva templada de robles, alisos y helechos, se extiende a lo largo del río Eume, creando un microclima fresco incluso en los días más cálidos. Las rutas de senderismo llevan al Monasterio de Caaveiro, escondido entre los árboles y la niebla matutina. Es un lugar ideal para caminar sin prisa, escuchar el rumor del agua y respirar profundamente. 

Combarro
6. Combarro (Pontevedra)

Un pueblo marinero de postal, donde los hórreos se asoman al mar y las calles empedradas invitan a pasear sin rumbo. Las casas de piedra con balcones de madera están decoradas con flores y conchas, y los bares sirven marisco fresco con vistas a la ría. Al atardecer, cuando baja la marea, los reflejos del sol sobre las barcas amarradas convierten el paisaje en un cuadro. Es uno de los pueblos más fotografiados de Galicia y no es para menos.

7. Jardines del Pazo de Oca (A Estrada)

Conocido como el "Versalles gallego", este pazo es un ejemplo sublime de arquitectura noble y paisajismo barroco. Sus jardines históricos están diseñados con simetría y poesía: hay estanques con cisnes, puentes de piedra, camelias centenarias y laberintos de boj. Es un lugar para pasear sin prisa, dejarse envolver por la calma y viajar en el tiempo. En verano, el verdor y el perfume de las flores crean una atmósfera única.

8. Monte do Facho (Cangas do Morrazo)

Una colina mágica entre el cielo y el mar. Subir al Facho es recorrer la historia gallega: desde los petroglifos de los primeros pobladores hasta los restos del castro celta y el santuario romano de Berobreo. Pero la gran recompensa está en las vistas: las islas Cíes, la ría de Vigo, los acantilados de la Costa da Vela… Al atardecer, con el viento en la cara, uno siente que Galicia entera cabe en un horizonte.

9. Allariz (Ourense)

Un pueblo de piedra cuidado con mimo, donde cada rincón cuenta una historia. Calles empedradas, plazas tranquilas, antiguos puentes medievales y una ribera del río Arnoia convertida en paseo fluvial. Allariz es también un ejemplo de sostenibilidad y recuperación del patrimonio. En verano, sus terrazas, tiendas de diseño local y festivales culturales la convierten en una escapada perfecta para quienes buscan encanto e inspiración.

10. Praia das Furnas (Porto do Son)

Salvaje, cinematográfica y sorprendente. Esta playa, en la costa de Barbanza, mezcla el rugido del Atlántico con la calma de sus piscinas naturales, que se forman entre las rocas negras cuando baja la marea. Fue escenario de películas como Mar Adentro o Fariña, y no es para menos: el entorno es sobrecogedor. Rodeada de dunas y vegetación, es ideal para quienes buscan belleza sin aglomeraciones.

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