• Hoy os proponemos una ruta gastronómica por Galicia para curar la morriña
16
Sep
2025
Pulpo á feira

Hay cosas que caben en una maleta y cosas que no. La brisa atlántica, las romerías de verano o las sobremesas eternas en familia son imposibles de empaquetar. Pero hay algo que, incluso a miles de kilómetros, devuelve al instante la sensación de estar en casa: los sabores de Galicia. Esta tierra se reconoce con el paladar, y quienes viven fuera lo saben bien. Aquí reunimos diez de esos platos y productos que despiertan la morriña y hacen querer volver.

1. Pulpo á feira

El plato por excelencia de Galicia, presente en ferias, fiestas y domingos familiares. Cocido en cobre, cortado a tijera y aderezado con sal gorda, pimentón y un buen chorro de aceite de oliva, el pulpo no es solo comida: es un ritual compartido.

2. Empanada gallega

De zamburiñas, de atún, de bacalao con pasas, de berberechos… cada zona presume de su empanada. En las mesas gallegas siempre está presente, y para muchos emigrantes el recuerdo de una empanada casera basta para regresar mentalmente a la cocina de la abuela.

3. Queso de tetilla

Su forma inconfundible y su sabor suave lo convierten en uno de los quesos más queridos de Galicia. Perfecto para acompañar pan de Cea, membrillo o simplemente disfrutarlo tal cual. Es uno de esos sabores que nunca se olvidan.

4. Pimientos de Padrón

“Uns pican e outros non”. Esa ruleta de la huerta gallega ha dado fama mundial a estos pequeños pimientos que, fritos en aceite y espolvoreados con sal, se convierten en un vicio irresistible.

5. Pan gallego

Crujiente por fuera, con miga húmeda y esponjosa por dentro. El pan gallego tiene un sabor que lo distingue y que hace que, para muchos gallegos en el exterior, ningún pan se le acerque.

6. Mariscos de las rías

Percebes, almejas, navajas, mejillones, vieiras… Galicia es mar y lo lleva en la mesa. El sabor a marisco fresco es un privilegio que quienes viven lejos echan especialmente de menos.

7. Lacón con grelos

Un plato contundente, ligado a los inviernos gallegos y al Carnaval. El lacón, cocido lentamente, acompañado de grelos, patatas y chorizo, es sinónimo de reunión familiar alrededor de la mesa.

8. Caldo gallego

Reconforta el cuerpo y el alma. Hecho con grelos, berza, patata, chorizo y a veces fabas, es una de las recetas más humildes y, a la vez, más identitarias. Un caldo gallego en invierno es pura Galicia en un cuenco.

9. Tarta de Santiago

Crujiente por fuera, húmeda por dentro y con la cruz de Santiago dibujada en azúcar glas. Esta tarta de almendra, con siglos de historia, es embajadora de Galicia en todo el mundo.

10. Albariño

El vino más internacional de Galicia, fresco y afrutado, que acompaña a la perfección a los pescados y mariscos de las rías. Un brindis con Albariño es también un brindis con la tierra.


Sabores que llaman al retorno

Estos diez sabores son solo una muestra de la riqueza gastronómica de Galicia. Cada bocado guarda un recuerdo y una invitación a volver. Porque quien regresa y se sienta en la mesa familiar sabe que el verdadero viaje no empieza en el aeropuerto, sino en el primer sorbo de caldo, en el crujir del pan o en el picor inesperado de un pimiento de Padrón.

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