• Cerca de 200 gallegos mayores procedentes de América vuelven a sentir el abrazo de nuestra tierra
07
Oct
2025
Los participantes, ayer, en el aeropuerto de Vigo

Hay viajes que no se miden en kilómetros, sino en emociones. Este octubre, cerca de 200 gallegos mayores de 65 años han vuelto a pisar la tierra que un día dejaron atrás. Proceden de Venezuela, Cuba, Brasil, México, Bolivia, Argentina y Uruguay. Llegaron a Vigo con los ojos brillantes y el corazón acelerado, recibidos por el secretario xeral da Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, en un ambiente cargado de ilusión y recuerdos.

El programa Reencuentros con Galicia, que lleva más de 35 años tendiendo puentes entre Galicia y su diáspora, ofrece a los participantes la oportunidad de reencontrarse con su familia, redescubrir su país y sentir, una vez más, el calor de su gente. Durante su estancia, hasta el próximo 16 de octubre, vivirán días llenos de actividades culturales y de ocio, recorriendo diferentes localidades gallegas y conociendo su patrimonio natural y humano.

La emoción se respira en cada llegada, en cada abrazo y en cada mirada. Muchos de los viajeros llevaban décadas sin regresar, y este reencuentro se convierte en una fiesta íntima con Galicia, en una conversación entre pasado y presente. Como explicó Miranda, “para la Xunta de Galicia es un orgullo ayudarles a volver a su tierra y, en muchos casos, a reencontrarse con familiares que no han visto en mucho tiempo”.

Los participantes se alojan en las Residencias de Tiempo Libre de Panxón y O Carballiño, donde comparten historias, canciones, risas y, sobre todo, la certeza de que, aunque hayan pasado los años y los océanos, Galicia siempre los esperó con los brazos abiertos.

Desde la Secretaría Xeral da Emigración, este programa no solo busca ofrecer unas vacaciones: pretende mantener vivos los lazos con la tierra, fortalecer el sentido de pertenencia y reconocer la importancia de los mayores como transmisores de identidad. Ellos, que un día partieron buscando un futuro mejor, vuelven hoy para comprobar que su Galicia sigue viva, moderna y próspera, pero fiel a su esencia.

Porque volver a Galicia no es solo regresar a un lugar. Es volver a casa.

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