- Emigración estudia poner en marcha medidas extraordinarias para paliar la situación en los centros de la diáspora y recuerda que están abiertos los plazos para pedir ayudas
Los centros gallegos en la diáspora, Casas de Galicia, entidades que conservan y difunden la cultura propia desde todos los rincones del mundo sufren estos días un parón obligados por la pandemia del coronavirus. Unas puertas cerradas que están deseando volver a abrir a todos los gallegos que viven lejos de su tierra, pero con la misma incertidumbre global de cuándo podrá ser.
Desde Galicia se mantiene un estrecho seguimiento a las cerca de 200 entidades de la diáspora para velar por su situación.
Un contacto permanente por parte de la Secretaría Xeral da Emigración que busca conocer con exactitud cómo están viviendo esta crisis y cómo está afectando no sólo a la institución, también a sus socios.
Para paliar los efectos que esta pandemia pueda ocasionar, el secretario xeral, Antonio Rodríguez Miranda, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a los centros gallegos y estudia actuaciones extraordinarias para poner en marcha en el futuro en caso de necesidad.
Lo cierto es que el seguimiento pretende estar atento a la evolución de la pandemia en los distintos países en los que hay gallegos, ya que está afectando de manera diferente a Europa y América. De hecho, el Viejo Continente es, después de Asia, el primero al que llega el pico de mayor incidencia del Covid-19, mientras que muchos de los estados americanos lo vivirán con cierta demora.
Además de las medidas que se puedan llegar a implementar para favorecer a los centros de la diáspora, si formas parte de este grupo de gallegos al frente de cuidar la galleguidad en el exterior, recuerda que aún estáis a tiempo de solicitar alguno de los dos programas de ayudas económicas diseñadas especialmente para vosotros y dotadas de un presupuesto de 1,7 millones de euros.
Por una parte, está abierto el plazo para pedir las subvenciones destinadas a actividades y gastos de funcionamiento, que se dividen en dos líneas: una primera para la reforma, rehabilitación y conservación de los centros, y una segunda, para mejorar las dotaciones y equipamientos de carácter inventariable. Estas aportaciones permiten financiar los gastos y proyectos que se vayan a ejecutar entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de este año. Pinchad aquí para saber más.
Por otro lado, tenéis las ayudas para contribuir a los gastos corrientes y a sufragar las propuestas de índoles cultural y social, cuyo plazo se amplió para dar respuesta a las circunstancias especiales en las que se encuentran países como Venezuela, Cuba, Argentina y Uruguay. Aquí está toda la información que necesitáis.