• Acantilados y playas de aguas tranquilas, viñedos y pinares, pueblos marineros, puertos deportivos, pazos con jardines al borde del agua y lo que para muchos es lo mejor de la rías, una espléndida gastronomía con sabor a mar
04
Jul
2023
Faro Illa de Arousa.

Cuentan que las Rías Gallegas, esos largos brazos de mar que penetran en la tierra, son la huella de los dedos de Dios que, tras crear el mundo, apoyó aquí su mano para descansar. Y tal vez sea cierto, pues en los cerca de 1.500 km de costa que van de Vigo a Ribadeo, las rías constituyen un fenómeno singular, un regalo del cielo para disfrutar de la tierra.

De este a oeste, de norte a sur, de las Rías Altas a las Rías Baixas, cada ría gallega es un refugio que alberga todo un mundo de riquezas naturales. Acantilados y playas de aguas tranquilas, viñedos y pinares, pueblos marineros, puertos deportivos, pazos con jardines al borde del agua y lo que para muchos es lo mejor de la rías, una espléndida gastronomía con sabor a mar.

Con el comienzo del verano vamos a viajar a las Rías Baixas, que transcurren entre Baiona y Fisterra. Son las rías de VigoPontevedraArousa y Muros-Noia. En su litoral recortado, los tramos de costa acantilada, rocosa y brava, se encadenan con amplios arenales a los que se puede acceder desde tierra, siguiendo la amplia red de carreteras, o desde mar, aprovechando los numerosos puertos.

Desde el punto de vista climático hay que destacar la existencia de temperaturas suaves durante buena parte del año y la abundancia de precipitaciones a lo largo del otoño e invierno. Ello propicia el desarrollo de amplias masas forestales que rezuman verdor y que el viajero observa a primera vista.

A la riqueza y variedad de su medio natural hay que unirle la amplia gama de productos del mar o de la tierra, de pescados, mariscos y vinos que hacen la delicia de cualquier gastrónomo, y que se pueden degustar tanto en las ciudades más importantes, como Vigo o Pontevedra, como en las numerosas villas marineras.

El amante del arte encontrará en las Rías Baixas numerosos lugares en los que detenerse: castros, iglesias románicas, góticas o barrocas. Pazos o magníficos museos, como los que se encuentran en Pontevedra, Vigo o Bueu, podrán ser visitados en función del tiempo de que se disponga.

Además las fiestas y romerías que se suceden a lo largo del año, especialmente durante el verano, permitirán al visitante adentrarse en lo más profundo de las tradiciones y creencias gallegas.

Playa de Aldán
Ría de Vigo
Marisqueo en las Rías Baixas
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