- El proyecto Biorock explora nuevas tecnologías para mejorar el cultivo del mejillón frente al cambio climático
Galicia mira al mar, pero también al futuro. Lo hace con un pie firme en la tradición marinera y otro en la innovación científica, como demuestra el nuevo proyecto Biorock, fruto de la colaboración entre la Xunta de Galicia y la Universidade da Coruña. Esta iniciativa busca mejorar el crecimiento y la supervivencia del mejillón —uno de los pilares de nuestra acuicultura— mediante el uso de una tecnología tan novedosa como prometedora: la aplicación de corriente eléctrica de baja intensidad.
Con la firma del acuerdo entre la Xunta y la Universidade da Coruña, Galicia da un paso más hacia una miticultura sostenible y adaptada a los retos del cambio climático. En palabras de Villares, “esta acción responde a la necesidad de articular herramientas eficaces ante el impacto de factores como el cambio climático en la sostenibilidad de la actividad acuícola y pesquera”.
¿Qué es la tecnología Biorock?
La base del proyecto es sencilla pero revolucionaria: aplicar corriente continua de muy baja tensión para estimular el desarrollo de organismos marinos. Esta técnica, conocida como Biorock, ya ha mostrado resultados positivos en otros lugares del mundo, incluso en condiciones extremas. En todos los casos, los organismos sometidos a este entorno mostraron mejoras en su crecimiento, reproducción y capacidad de supervivencia.
Ahora, Galicia se convierte en pionera en el estudio del potencial de esta tecnología aplicada al mejillón. La fase experimental permitirá obtener datos científicos sólidos sobre cómo influye el campo eléctrico en las tasas de crecimiento y fijación larvaria de esta especie.
Experimentos desde las piscinas al laboratorio molecular
El convenio estará vigente hasta el 15 de noviembre de este año y contempla diversas líneas de investigación:
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Medición del crecimiento y asentamiento en piscinas, incluyendo experimentos con mejillones adultos.
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Análisis molecular y metabólico para entender cómo afecta la electricidad a nivel celular, especialmente en la función mitocondrial.
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Estudios sobre la fijación de larvas en distintos soportes habituales en bateas, como las cuerdas o la piedra caliza.
Se trata, en definitiva, de una aproximación integral que combina biología marina, ingeniería y tecnología para impulsar soluciones sostenibles y eficaces en el campo acuícola.
Galicia, líder en cultivos marinos
La elección del mejillón no es casual. Galicia es la principal región productora de cultivos marinos de Europa, y la miticultura —el cultivo de mejillones— constituye una actividad estratégica tanto por su volumen económico como por su arraigo social y cultural. Las tradicionales bateas forman parte del paisaje de nuestras rías y son fuente de empleo y riqueza para numerosas familias del litoral.
Iniciativas como Biorock muestran que Galicia no sólo produce, sino que también innova. Que sabe cuidar sus recursos naturales con inteligencia, apostando por tecnologías punteras que pueden marcar el camino de la acuicultura del futuro.
Una oportunidad para el retorno
Este tipo de proyectos también lanza un mensaje claro a los gallegos y gallegas que viven fuera: Galicia ofrece oportunidades de vanguardia para quienes quieren desarrollar su carrera científica, técnica o empresarial vinculada al mar. La combinación de tradición y futuro, de universidad e industria, hace de nuestra tierra un lugar fértil para retornar, emprender y crecer.
Porque en Galicia, el mar no es solo origen: es también destino. Un mar que alimenta, que conecta y que, gracias a la innovación, se convierte en motor de desarrollo sostenible.