• El nuevo especial de ‘Historias de ida e volta’, proyecto web realizado por el Consello da Cultura Galega en colaboración con la Secretaría de Emigración atiende a lo que parecía la última etapa de un proceso cerrado que, sin embargo, nunca concluye por completo: el retorno
21
Dec
2021
Asistentes al Primeiro Seminario do Libro Galego posando delante de un mural de Luís Seoane en O Castro (Sada, 1972)

El hecho migratorio en Galicia es un elemento inherente a su identidad cultural. Sería imposible entender la actualidad contemporánea de nuestra tierra sin tener presente este fenómeno. Si atendemos a las cifras oficiales ‒sin tener en cuenta a emigración clandestina–, entre 1810 y 1970 se calcula que partieron hacia el exterior 2.250.000 de gallegos, que cogieron distintos rumbos con el fin de probar suerte y construir futuro. Con la crisis del petróleo, a partir de 1973, la emigración masiva llegó a su fin y dio paso al retorno, tanto desde los principales receptores del continente americano como desde los países europeos que brindaron oportunidades de superación a millares de gallegas y gallegos.

El nuevo especial de ‘Historias de ida e volta’ atiende a lo que en un principio parecía la última etapa de un proceso cerrado, pero lo cierto es que, una vez iniciado el ciclo, nunca concluye por completo.

Así, la entrega de diciembre de este proyecto web realizado por el Consello da Cultura Galega (CCG) en colaboración con la Secretaría Xeral da Emigración, documenta en veinte imágenes el retorno de los gallegos del exterior. Hechos e historias sin los que sería imposible entender la actualidad contemporánea de Galicia. Experiencias y afectos nacidos en la emigración y transferidos de una generación a otra para continuar impregnando la identidad de esa “Galicia Exterior” que se lleva dentro.

Influencias culturales, la implantación de nuevos cultivos, la creación de teatros, escuelas... son muchas y muy variadas las consecuencias del retorno a la tierra natal de gentes y familias que traen aquello que vieron o vivieron durante sus relatos en el exterior.

La huella de la emigración

Entre las imágenes que ofrece esta nueva entrega está la de tres complejos culturales destacados. Uno de ellos es el Laboratorio de Formas, creado en Argentina en 1963 para “recuperar memoria histórica con el fin de construir el futuro de Galicia”. Es el origen de Sargadelos, de las fábrica de Cerámicas do Castro, del Seminario de Estudios Galegos. En el especial se ve una fotografía de tres intelectuales gallegos retornados como Rafael Dieste, Eduardo Blanco Amor, y Alejandro Finisterre, junto con otros que permanecieron en Galicia como Ramón Piñeiro o Celestino Fernández de la Vega, delante de un mural de Luis Seoane, otra figura histórica.

O Estanque do Retiro no Pasatempo. Fondo: Consello da Cultura Galega. Arquivo da Emigración Galega
Fondo: Consello da Cultura Galega. Arquivo da Emigración Galega. Col. particular de Serafín Portugal Soto

Otro de los proyectos que se muestran es el Parque do Pasatempo en Betanzos, un parque temático enciclopédico donde se recogía todo el saber que un emigrando betanceiro, Juan García Naveira, fue asimilando en sus numerosos viajes. Llegó a tener una superficie de 90.000 m2 que integraba un original conjunto de arquitectura, escultura, cerámica y jardines con especies exóticas. O Pasatempo propiamente abarcaba 8000 m2 distribuidos en cinco niveles conectados por escalinatas y pasadizos tortuosos a través de grutas artificiales. Por los paseos y avenidas proliferaban numerosas fuentes y estanques con una decoración muy barroca y ecléctica.

El especial también recoge el Teatro García Barbón de Vigo, que toma su nombre del verinense que emigró a Cuba y se convirtió en un banquero y empresario de éxito. También participó en el desarrollo urbanístico de la ciudad con la construcción de un grupo de magníficas casas en la calle que hoy lleva su nombre. Participó en el desarrollo urbanístico de Vigo, con la construcción de un grupo de casas en la calle que lleva su nombre. Donó el solar para construir un gran teatro para la ciudad que no llegó a ver. Tras su muerte, las sobrinas le encargaron al arquitecto Antonio Palacios un edificio inspirado en la Ópera de París y en el Teatro Arriaga de Bilbao, de estilo neobarroco y modernista que funcionaba como teatro, cinematógrafo, auditorio y casino y que hoy en día continúa siendo uno de los epicentros de la vida cultural de la ciudad.

El retorno también dejó su huella en la transformación del sistema de alimentación y paisaje agrario gallego. El especial también dedica un espacio a hablar del maíz, cereal que procede de América. Según el Boletín de la Real Academia de Historia de 1953 llegó a Europa en 1604, pero existen varias teorías y numerosos estudios que nos hablan sobre los pioneros en traer dicho cereal a Galicia, las zonas donde se plantó por primera vez y el primer uso que se hizo del incluso. A día de hoy Galicia cultiva el 75% de todo el maíz forrajero español. La ganadería gallega productora de leche sustenta su alimentación a base de este grano como fuente de energía necesaria para la producción.

Un cheque como muestra de las remesas o envío de dinero de un país a otro, las fotografías de las familias retornadas, o casas con estética indiana son otras de las imágenes que se recogen en esta nueva entrega del especial.

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