- Comenzar a trabajar ya no implica irse. Galicia se consolida como primera oportunidad laboral para jóvenes y retornados, con empleo real, formación de alto valor y programas como las BEME o el retorno emprendedor que convierten volver en una decisión de futuro.
Durante años, para muchos jóvenes gallegos —y para hijos de la emigración— el inicio de la vida laboral estuvo ligado a una despedida. Terminar los estudios y marcharse parecía un paso casi automático. Hoy, ese esquema empieza a romperse. Galicia se consolida progresivamente como un territorio donde la primera oportunidad laboral ya no es sinónimo de emigrar, sino de quedarse —o de volver—.
Un cambio silencioso, pero sostenido
El mercado laboral gallego ha experimentado en la última década una transformación profunda. A sectores tradicionales como el mar, la industria o la agroalimentación se han sumado ámbitos con alta demanda de talento joven: tecnología, energías renovables, biotecnología, servicios avanzados, logística o economía digital.
Este nuevo ecosistema está generando puestos de entrada —primer empleo, prácticas remuneradas, contratos junior— que permiten iniciar una carrera profesional sin renunciar a calidad de vida.
Primera experiencia… con futuro
Uno de los grandes cambios es que el primer empleo en Galicia ya no es solo un trampolín para marcharse, sino una base real sobre la que crecer. Muchas empresas gallegas ofrecen hoy itinerarios de desarrollo profesional, formación continua y promoción interna, especialmente en pymes innovadoras y empresas industriales que necesitan relevo generacional.
Para quienes regresan del exterior tras formarse fuera, Galicia ofrece además una ventaja competitiva: experiencia internacional combinada con una primera consolidación profesional en casa.
Sectores donde empezar es posible
Galicia destaca especialmente como primera oportunidad laboral en ámbitos como la industria y la automoción, la economía azul, las TIC, la sanidad y los servicios sociales, o las energías renovables. Son sectores que no solo contratan, sino que necesitan talento joven para garantizar su continuidad.
Vivir mientras se empieza
El inicio de la vida laboral suele ir acompañado de precariedad, alquileres imposibles y largas jornadas. Galicia ofrece una alternativa clara: menor coste de vida, proximidad, conciliación real y redes familiares. Empezar a trabajar aquí permite independizarse antes, ahorrar antes y planificar el futuro sin la presión constante de sobrevivir.
Programas que convierten el retorno en primera oportunidad
Este nuevo escenario no es casual. Está respaldado por políticas públicas orientadas a que el retorno sea, precisamente, una puerta de entrada al mercado laboral gallego. En este marco se inscribe la Estratexia Galicia Retorna, que articula distintos programas pensados para atraer, formar y fijar talento.
BEME: formarse para trabajar en Galicia
Uno de los pilares de esta estrategia son las Bolsas Excelencia Mocidade Exterior (BEME). El Consello de la Xunta aprobó el pasado 9 de diciembre su décima edición, con un presupuesto de 2,55 millones de euros que permitirá a 250 jóvenes cursar en el curso 2026/2027 alguno de los más de 95 másteres seleccionados por su alta empleabilidad en las tres universidades públicas gallegas.
Desde su creación, las BEME habrán posibilitado el retorno de cerca de 2.000 jóvenes, con una inversión global próxima a los 15 millones de euros, consolidándose como una de las principales vías de captación de talento joven cualificado. La edad media de las personas beneficiarias es de 29 años, proceden de más de 40 países —con especial presencia de Argentina, Venezuela, Uruguay, Brasil o Reino Unido— y alrededor de un 80 % manifiesta su intención de quedarse en Galicia tras finalizar los estudios, bien para incorporarse por cuenta ajena o para emprender.
La convocatoria 2026/2027 está dirigida a jóvenes gallegos residentes en el exterior desde hace más de dos años, a personas que hayan residido en Galicia durante al menos cinco años antes de emigrar o a descendientes de gallegos con titulación universitaria. Las ayudas, que oscilan entre 8.000 y 12.500 euros, cubren matrícula, viaje, alojamiento y manutención, y están orientadas a áreas estratégicas para el tejido productivo gallego.
Además, la Xunta reforzará la orientación y tutoría laboral de los becados y pondrá en marcha incentivos específicos para facilitar su contratación indefinida a través de programas como Galicia Suma Talento: Emprégate, que incrementará las ayudas a las empresas si el contrato se formaliza con personas egresadas de las BEME.
Emprender al volver: apoyo al retorno emprendedor
La primera oportunidad laboral no siempre pasa por un contrato. Para quienes optan por crear su propio proyecto, Galicia cuenta también con un programa específico de apoyo al autoempleo de personas emigrantes retornadas, cuyo presupuesto fue ampliado recientemente en un 30 % ante la elevada demanda.
Este programa permite acceder a ayudas de hasta 10.000 euros para poner en marcha un negocio: 6.000 euros de base, con incrementos de 1.000 euros si la persona beneficiaria es mujer y de 3.000 euros adicionales si la iniciativa se desarrolla en un ayuntamiento rural. Desde su puesta en marcha, el Gobierno gallego ha invertido cerca de 7 millones de euros para impulsar más de mil proyectos empresariales, con una edad media de las personas beneficiarias de 41 años.
Argentina, Cuba, Venezuela o el Reino Unido figuran entre los principales países de procedencia de quienes regresan para emprender, reforzando el tejido económico local y fijando población en las comarcas.
Empezar aquí también es una decisión estratégica
Elegir Galicia como primera oportunidad laboral ya no es una renuncia. Es, para muchos jóvenes y retornados, una decisión consciente: comenzar donde es posible formarse, equivocarse, crecer y emprender con respaldo institucional y calidad de vida.
Al inicio de un nuevo año, cuando se toman las grandes decisiones, Galicia deja de ser el lugar al que volver algún día y pasa a ser, cada vez más, el lugar donde empezar.