• Iniciamos el otoño y con él una nueva propuesta para conocer Galicia. Tras visitar en verano una decena de lugares inexcusables, nos adentramos ahora en paisajes y escenarios más acordes a la nueva estación. Hoy, las Fragas do Eume, un lugar en el que perderse incluso en mitad de una pandemia
06
Oct
2020
Fragas do Eume
Fragas do Eume. Fotos: Turismo de Galicia

El Parque Natural das Fragas do Eume constituye uno de los espacios naturales más conocidos de Galicia, una muestra aún imponente de bosque atlántico europeo, circunscrito a una zona abrupta del curso medio y bajo del río Eume. En las zonas más altas del parque, el matorral llega a cubrir grandes extensiones, a menudo con pinares entremezclados.

La mejor forma de conocer el parque es a pie. Así, si uno sabe ver, quizá descubra a los juguetones duendes que habitan en él. Robles, chopos, fresnos, alisos, más de 20 especies de helechos y 200 de líquenes se dan cita aquí. A veces la vegetación es tan tupida que apenas deja pasar la luz. Pero este bosque umbrío y secreto es generoso como sus aguas, fuentes y cascadas. Aquí no hay verde, aquí hay paisajes de mil verdes. Y escondido en el corazón del bosque, el monasterio de Caaveiro, un antiguo cenobio con más de 10 siglos de historia y unas vistas espectaculares de esta "fraga" mágica.

Porque “fraga” significa bosque con árboles de diferentes especies. Robles castaños forman el manto caducifolio acompañados de abedules alisosfresnos tejosavellanos árboles frutales silvestres; y de los perennes laurelesacebos madroños. Todos forman una heterogénea selva en la que cada especie ocupa su lugar. Los alcornoques, por ejemplo, tienen en estas laderas orientadas al sur su límite septentrional en Galicia. En las riberas húmedas y sombrías se conserva una amplia colección de líquenes, musgo y helechos que son una de las joyas de los bosques climáticos como Eume, relictos de la Era Terciaria.

El bosque soñado 

El Parque tiene establecidos cuatro portales de acceso, sin comunicación entre ellos. El más visitado es el que fija como destino el monasterio de Caaveiro. Las laderas inclinadas sólo permiten esta entrada siguiendo el curso del río a través del coto pesquero de Ombre, a diez kilómetros de Pontedeume. Desde el refugio de pescadores de Cal Grande parten los itinerarios a través del bosque.

Ya ganado el alto, y visitado el monasterio, la senda puede continuarse en una breve bajada hasta el rumor del Sesín, que desagua en el Eume un poco más abajo del monasterio. Vale la pena admirar su bravura de pozas y fuentes verdes filtradas de musgo. El mismo Sesín puede ser abordado aguas arriba por otro itinerario diferente a éste. Desde la carretera de Cabanas As Pontes de García Rodríguez, tomando el desvío en As Neves que conduce a Gunxel con los molinos del Sesín y luego continúa hacia la antigua central hidroeléctrica de Ventureira. La pista se estrecha a partir de aquí en las numerosas curvas de las laderas arboladas de este itinerario que enlaza, en la orilla izquierda con la carretera de Rebordelo (Monfero).

Fragas do Eume
Fragas do Eume
San Xoan de Caaveiro
San Xoán de Caaveiro
Fragas do Eume 3
Fragas do Eume

En la misma carretera Cabanas-As Pontes, ya en el desvío de Goente, se accede a la presa del Eume. Destaca como mirador privilegiado sobre el salto de agua que durante las subidas invernales se convierte en cascada debido al diseño de la compuerta. Todo eso entre paredes verticales y desnudo granito sin que el paisaje pierda nunca el encanto de su fertilidad.

En la orilla izquierda destacamos la visita al monasterio de Monfero con su fachada barroca ajedrezada con lascas de pizarra. Después podemos penetrar en el Parque donde la cola del embalse del Eume recibe al río Frei Bermuz en medio de un frondoso paisaje.

En los altos de la Serra da Loba, entre Monfero y Xermade, encontramos el Parque Eólico Experimental Sotavento dedicado a la divulgación de las energías renovables, con todo tipo de actividades, visitas guiadas y cesión de bicicletas.

Cualquiera de las opciones es válida para continuar el viaje. Un trayecto inolvidable en el que la multitud de colores, árboles y especies se quedará grabado para siempre en la memoria, esperando el momento de revivir de nuevo la añoranza. Instante que llega nada más dejar atrás las Fragas... 

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