• Adriana nació en Teo antes de emigrar y de volver; un trayecto durante el que fue sumando conocimiento y experiencia para impulsar, con el apoyo del programa de retorno emprendedor, ‘Imparable’, programa que apoya a otras mujeres a impulsar su carrera
30
Sep
2021
En Brasil, el año que estuvo viajando por América.

Esta historia comienza en Teo, aunque bien podría haberlo hecho en otro lado. En Londres, en Montreal, en Dubái, México o Canarias. Qué más da. O tal vez sí que importe, porque aquí, en Galicia, en Teo, en Santiago, “se vive muy bien”, como reconoce nuestra protagonista, Adriana Lueiro Espantoso, gallega universal, como muchos, como tantos, como todos aquellos que un día tuvieron que emigrar, en otro siglo en blanco y negro, o en presente, con colores e internet, y que al final vuelven, retornan, porque la tierra, para que engañarnos, tira. Sobre todo, si se vive tan bien. 

Pero en ese ir y venir buscando el lugar de cada cual, el relato puede dar muchas vueltas. Las suficientes, al menos, como para convertirse en ‘Imparable’, en una corriente de ideas, de esfuerzo y de trabajo capaz de arrastrar a muchos otros. Como es el caso, valga la redundancia, de ‘Imparable’, el gran proyecto vital de Adriana, que terminó Comunicación Audiovisual siendo apenas una niña camino de la madurez, o una mujer todavía demasiado joven.

“Al terminar la carrera, en 2013, el panorama era desolador. No tenía ni idea de cómo buscar un trabajo; eso es algo que no te enseñan en la escuela ni en la universidad”, subraya Adriana, que poco a poco fue comprendiendo intangibles y certezas, como que “enviar un currículo no es algo que funcione”, hasta que por fin dejó atrás Teo.

“A los 20 años me fui por primera vez fuera de España”, prosigue, resumiendo el relato de su vida con la sencillez de quien ya ha pasado por ahí. Primero de Erasmus a Francia, luego a Málaga, más tarde a Londres. La City le gustó, pero cuando acabó las prácticas “seguía sin saber cómo buscar un trabajo”.

Con un inglés “un poco macarrónico”, encontrar una buena opción profesional resultaba “complicado”, por lo que optó por la hostelería para mantener su estancia en Londres. Allí conoció también a su pareja: “Ella estudió en la London Business School, y sí que le habían enseñado cómo buscar un trabajo”, señala Adriana. Cosas tan básicas como que “los salarios se pueden negociar”, por ejemplo.

Comenzando su negocio en Barcelona.
Trabajando desde Brasil.
Trabajando desde Tailandia con una de sus clientas.

Sin embargo, observándola, la joven gallega tampoco tenía claro que aquel estilo de vida fuese el suyo: “No quería ponerme a trabajar en una oficina; ella entraba a las 9 de la mañana y salía a las siete de la tarde”.

Y entonces, casi sin buscarlo, llegó lo que buscaba. “Lo estaba buscando sin darme cuenta. Yo había dejado mi trabajo para ir a viajar por Asia durante unos meses y estando allí, sentí que por fin estaba viviendo la vida que yo quería y no me imaginaba volver atrás. Entonces vi la oferta de trabajo en Internet y ahí supe que tenía q conseguirlo fuese como fuse”.

Esta oferta acabó siendo su primer trabajo online: asistente virtual para un blog español. Un desempeño que le permitió, al mismo tiempo, viajar por Latinoamérica, Estados Unidos y Canadá. La ruta, el trayecto, físico y vital, la condujo a Montreal, a donde se mudó con su pareja un par de años.

Allí, más cerca sin saberlo de la meta, seguía trabajando para sus clientes: Project Management, Online Business Management… Vivió así un proceso de aprendizaje que terminó por hacer de ella lo que es, permitiéndole comenzar a ayudar a emprendedoras digitales. “Pero una y otra vez me contactaban mujeres que al final no hacían nada. Les daba una información valiosa pero no la aprovechaban. Me frustraba tanto eso que me puse a investigar. A estas mujeres no les bastaba con tener la claridad sobre los pasos a tomar, sino que tenían un problema de confianza y seguridad. Me di cuenta de que el problema se extendía a más ámbitos”, expone Adriana.

EL NACIMIENTO DE 'IMPARABLE'

¿Qué sucedía entonces? “Que en los libros con los que me había formado estaban escritos por hombres, y no se abordaban temas como la falta de seguridad o la confianza, cuestiones más recurrentes en las mujeres. Esto me animó a solucionar el problema, y empecé a formarme también con mujeres: hice un curso de coaching y leí material escrito por mujeres”, responde.

Y así nació ‘Imparable’, un programa destinado a mujeres profesionales y emprendedoras que busca que puedan decidir qué quieren hacer con su vida profesional, creer que pueden hacerlo y tener un plan para lograrlo.

Trabajando en Tailandia con una de sus clientas.
Portada de uno de sus vídeos de YouTube.
Trabajando en Montreal.

Una iniciativa impulsada gracias a la línea de apoyo al retorno emprendedor, que cada año promueve la Xunta de Galicia para ayudar a montar sus propios negocios a todos aquellos gallegos que un día tuvieron que partir.

El de Adriana ha permitido ayudar ya a mujeres de todo tipo, de perfiles muy diferentes: desde paradas hasta empleadas de grandes multinacionales o emprendedoras del mundo digital. “El curso funciona para todas porque trata temas universales”, resume al tiempo que reconoce que empezó el proyecto antes de la ayuda de retorno emprendedor, pero que gracias a esta pudo “invertir en material online, grabar vídeos y atraer más gente”.

Y todo, por supuesto, desde Galicia, desde Santiago, a donde decidió volver con su pareja. Tal vez porque el invierno en Montreal es demasiado duro; tal vez porque la tierra siempre tira; o tal vez, y simplemente, porque “aquí se vive muy bien”. Más si cabe, si puedes cumplir tu sueño y ayudar a otras a alcanzarlo

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