• La de Sofía Aubone es una más de las miles de historias que unen Argentina con Galicia, dos mundos distintos que acaban siempre conectando dos realidades tan distantes como idénticas. La suya ha convergido gracias a una beca BEME
26
Mar
2021
Sofía Aubone
Sofía, en Bonaval (Santiago).

La imagen tiene lugar en un hórreo, un conjunto de piedra y madera que protege el grano y preserva la memoria, anidando para siempre en los recuerdos de Sofía. Entonces, apenas una niña, juguetea con el choclo y con sus primos. ¿El choclo? La palabra navega a través de las olas del Atlántico, en un ir y venir que comunica Argentina con Galicia, y provoca las risas de su prima: “Non é choclo, é millo”.

 Aquel fue el primer nexo de unión de dos realidades asentadas, tan distantes como idénticas. Otra historia compartida, otra de tantas, de la diáspora gallega, que anuda sus lazos en blanco y negro, casi gris, cargados de melancolía y de nostalgia, arrojando, en el futuro, un relato cargado de morriña. De vueltas y revueltas. De dos tierras casi hermanas por la comunión perenne de aquellos que un día tuvieron que partir.

Como Leonardo Paz y Dolores Pérez Moreira. Él de Vimianzo, ella de Laxe. Él partió con sus hermanos, cuando tenía 20 años. Ella dejó atrás Galicia ya de niña, con apenas 8 años. Entonces, jóvenes con el relato por delante. Hoy, con la historia plena de su vida fuera del tintero, apuran los retazos y sueñan con volver, por qué no, a esa Galicia tan añorada y tan distinta.

Una Galicia de la que, pese a la distancia y pese a todo, se empapó una de sus nietas Sofía, de vuelta en la tierra del millo gracias a una beca BEME (acrónimo, en gallego, de Bolsas Excelencia Mocidade Exterior). Esta iniciativa, puesta en marcha por el Gobierno de la región permite cada año a cientos de jóvenes de la diáspora volver a la tierra de sus orígenes para cursar aquí sus estudios de post grado.

Sofía Abuelos
Con sus abuelos al terminar el colegio.
Sofía cumpleaños abuelo
En el 90 cumpleaños de su abuelo Leonardo.
Sofía bebé familia
De bebé, en Traba, en casa de la prima de su abuela con parte de su familia.

Sofía llegó a ellas por internet, ese océano tan fácil y rápido de navegar que es capaza de unir dos puntos en el tiempo de un bostezo. En este caso, otra vez, como siempre, Galicia y Argentina, Santiago con Buenos Aires, con el Corcubión, un pedacito de Galicia en la diáspora, una asociación de nuestra tierra, una de tantas, en donde se instalaron Leonardo y Dolores hace ya demasiado tiempo, después de conocerse en el Club Juventud de Saavedra.  

Paradojas de la emigración y del relato de aquellos dos jóvenes que nacieron casi al lado para ir a conocerse en Argentina, paso previo a la llegada de las hijas -Julia y Graciela, madre de Sofía- y del propio negocio familiar: la fábrica de pastas Paz.

Crecer rodeada de Galicia

Una historia con el azul y blanco de Galicia siempre al fondo, hasta el final. “Toda la vida siguieron yendo al club. En 2019 le entregaron a mi abuelo un premio por ser uno de los socios más antiguos. Él tiene 92 años, y mi abuela 86. Y quieren viajar ahora a Galicia”, relata Sofía, sin sorpresa, consciente, tal vez de que la tierra tira más que la pandemia.

Sofía casa abuela
En la casa de su abuela, en Laxe.
Sofía tía Lourdes
Con su tía Lourdes en Vimianzo.
Sofía casa abuelo
En la lareira de la casa de su abuelo.

Ella creció así, rodeada de Galicia, con el millo guardado en el recuerdo, y el sabor del pulpo de su abuela muy presente. “Hace el mejor pulpo a la gallega que he probado en mi vida”, prosigue Sofía su relato, que pasa por partidas de cartas, música, bailes, fiestas gallegas o Queimada. Todo en el Corcubión. Todo en familia.

“También recuerdo a mis abuelos viendo la TVG. Mis primos salían en la tele porque tocan la pandereta; incluso una prima es profesora”. Más Galicia en la vida de Sofía. Tanta, que el futuro pasa también por nuestra tierra. “La idea es quedarme. Venir con la beca es una oportunidad enorme, pero aquí hay todavía más oportunidades”.

Atrás quedan numerosos recuerdos -el dulce de leche, la familia, “los afectos”- y un puñado de parientes a ambos lados del Atlántico. Un relato construido a caballo entre el choclo y el millo: ese lugar común que une Buenos Aires con Santiago, incluso en un hórreo, incluso sin saberse. 

Sofía en santiago
Sofía, recién llegada a Galicia para cursar la BEME.
Sofía en Santiago
En Santiago de Compostela.
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