• La administración gallega mantiene, a través del teletrabajo, a pleno rendimiento las convocatorias abiertas para facilitar el retorno de los gallegos del exterior
  • El objetivo: consolidar, una vez que pase la pandemia, las buenas cifras de retorno de los últimos ejercicios
04
May
2020
El secretario Xeral da Emigración, Rodríguez Miranda, en las oficinas vacías.

Decir que los tiempos han cambiado es recurrir a un tópico manido. Refugiarse en un lugar común ante la incerteza que ha provocado el coronavirus. En España, y en Galicia, con siete semanas de confinamiento a las espaldas, la ciudadanía se prepara poco a poco para iniciar el proceso de ‘desescalada’. Un camino que conduce directo hacia una ‘nueva normalidad’ aún por explorar.  

 

Sin embargo, y mientras que la tormenta desatada por el virus amaina, los ciudadanos y sus administraciones han tratado, en la medida de lo posible, de mantener la calma. Es el caso de la apuesta de Galicia por el retorno, una realidad social creciente que se ha ido consolidando en los últimos años como eje prioritario de actuación en la lucha contra la crisis demográfica que padece, no sólo la comunidad, sino también España, Europa y el mundo. 

En el caso gallego, que es el que nos preocupa, el objetivo es claro. “Si el siglo XX fue el de la emigración; trabajamos para que el XXI sea el del retorno”, ha defendido, y defiende, en numerosas ocasiones el secretario xeral da Emigración, Antonio Rodríguez Miranda. El reto pasa por ofrecer a todos los hijos y niegos de aquellos que en su día tuvieron que partir, la posibilidad de volver a la tierra de sus orígenes. Algo para lo que maquinaria no puede, o al menos, no debe parar ni en la época del coronavirus.  

 

Para ello, el departamento del gobierno autonómico continúa trabajando a pleno rendimiento. “Hoy las mesas de la Secretaría Xeral están vacías. Aquí no hay trabajadores, los puestos de trabajo están vacíos, pero los ordenadores siguen funcionando, porque más allá, al otro lado de la red, desde sus casas, todos los trabajadores siguen realizando esa actividad. El objetivo es que la gestión continúe y que el retorno no frene; que personas que llegaron ya a Galicia y necesiten el apoyo, lo encuentren; que los jóvenes que quieren una beca para cursar aquí sus estudios de postgrado, la consigan”, expone Miranda. 

"SI EL SIGLO XX FUE EL DE LA EMIGRACIÓN, TRABAJAMOS PARA QUE EL XXI SEA EL DEL RETORNO"

Un esfuerzo y una apuesta decidida para que, pese a todo, el retorno mantenga su línea ascendente. Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística - INE, durante el último ejercicio consolidado, el 2018, volvieron a Galicia más de 7.000 personas, en lo que supuso el mejor dato de la década y el quinto ejercicio consecutivo de incremento del retorno. 

 

En el primer semestre de 2019, los datos del INE consolidaban la tendencia, con cerca de 3.000 personas retornados -el segundo semestre, tradicionalmente, suele mejorar las estadísticas consolidando tendencias-. Esa cifra de los seis primeros meses del año pasado permitió a la comunidad liderar el flujo de emigrantes retornados, permitiendo afirmar que una de cada cuatro personas que vuelven a Galicia son gallegas. La región que presenta una mejor ratio.   

 

Becas BEME 

En este escenario, y pese a la actual situación de pandemia, la administración autonómica mantiene su apuesta por el retorno, para tratar de consolidar las cifras cuando llegue la ‘nueva normalidad’. Para ello, se siguen tramitando centenares de solicitudes de las becas BEME (Bolsas Excelencia Mocidade Exterior), un programa que, en sus tres primeras ediciones, ofreció a 800 jóvenes de la diáspora la oportunidad de volver a Galicia para cursar aquí sus estudios de postgrado o de Formación Profesional.  

 

Ahora mismo está abierta la cuarta edición, con otras 150 becas para estudiar másters en las universidades gallegas, a las que se sumarán otras 100 plazas para Formación Profesional. Un porcentaje elevado de estos jóvenes deciden quedarse en Galicia a la conclusión de sus estudios, impulsando aquí sus proyectos profesionales y personales. De este modo, contribuyen de forma decisiva a paliar la actual crisis demográfica.  

AHORA MISMO ESTÁ ABIERTA LA CUARTA EDICIÓN, CON 150 BECAS BEME PARA ESTUDIAR UN MÁSTER EN ALGUNA DE LAS TRES UNIVERSIDADES GALLEGAS, A LAS QUE SE SUMARÁN 100 PLAZAS PARA FP

Del mismo modo, están abiertas las ayudas extraordinarias a personas emigrantes gallegas retornadas. Estos apoyos permiten hacer frente a los gastos extraordinarios de la unidad familiar derivados de su retorno a la comunidad autónoma. 

 

Estos, y otros programas, no cesan en su tramitación administrativa ni en tiempos del coronavirus. La meta: permitir, una vez que pase la pandemia, que todos aquellos gallegos del exterior que lo deseen puedan volver a casa. En definitiva, y como ya se ha dicho, que el siglo XXI sea el siglo del retorno.    

 

Decir que los tiempos han cambiado es recurrir a un tópico manido. Refugiarse en un lugar común ante la incerteza que ha provocado el coronavirus. En España, y en Galicia, con siete semanas de confinamiento a las espaldas, la ciudadanía se prepara poco a poco para iniciar el proceso de ‘desescalada’. Un camino que conduce directo hacia una ‘nueva normalidad’ aún por explorar. 

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