• Con un método de trabajo novedoso y patentado por la Universidade de Santiago de Compostela (USC), el equipo dirigido por José Manuel Martínez Costas ha obtenido buenos resultados en márgenes de tiempo reducidos y a costes económicos
15
Sep
2020
Laboratorio 3

Galicia podría convertirse en la primera comunidad española en lograr la vacuna frente al Covid. En concreto, la investigación del grupo que dirige José Manuel Martínez Costas en el Centro Singular de Investigación en Química Biolóxica e Materiais Moleculares de la USC (CiQUS), en colaboración con el grupo de Javier Ortego (CISA-INIA), avanza de manera favorable en busca de la inmunidad. Hasta el punto de que ya está previsto, a comienzos del próximo año, la prueba en humanos. 

Este equipo impulsa una vacuna cuya estrategia resulta totalmente diferente a las demás, aprovechando una metodología desarrollada por el propio conjunto de investigadores y patentada por la Universidad de Santiago.

El objetivo pasa por programar células de cualquier tipo para que hagan unas esferas de tamaño micrométrico o nanométrico que permitan que cualquier proteína que interese participe de la construcción de dicha esfera. De este modo, y tras introducir tres proteínas diferentes de coronavirus, el equipo obtuvo una partícula de forma esférica totalmente llena de la proteína que interesaba. 

"Nuestro preparado de vacuna estaba previsto para realizarse con tres proteínas diferentes, una de ellas que es muy difícil de obtener”, detalla Martínez Costas. “Ahora mismo se venden casi todas las proteínas de coronavirus, se pueden obtener, pero esa no la vende nadie por su complicación”, apunta, y añade que, “en caso de que al final no hubiésemos podido contar con ella tampoco habría pasado nada, la vacuna se formaría igual, pero por suerte conseguimos esa tercera composición”.

Los resultados de pruebas preclínicas, a final de año 

Estas microesferas tienen capacidad para estimular el sistema inmune, lo que ayudaría en el caso de pacientes mayores, con una inmunidad debilitada. La producción de microesferas es además muy económica. Esperan tener resultados de las pruebas preclínicas en ratones a finales de este año. A partir de ahí se empezaría a estudiar el paso a fase clínica. 

“Nuestro sistema es muy rápido, tenemos varias modalidades de tecnología y una en concreto muy rápida con la que planeábamos sacar adelante este proyecto”, explica el investigador del CiQUS. 

Pese a esta buena noticia en el curso de la investigación, José Manuel Martínez Costas se muestra prudente, y considera que hasta que esté lista para ser comercializada en el mercado “tendrá que pasar mucho tiempo”, ya que que las pruebas en animales no solo se realizarían en ratones, acto seguido “habría que buscar un animal más próximo al ser humano, como algún tipo de macaco”. Finalmente, el último paso serían los “ensayos clínicos” en humanos, “si logramos financiación para ello”, señala.

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