• Este antiguo asentamiento, ubicado en el ayuntamiento de A Guarda, esconde una de las vistas panorámicas más cautivadoras de nuestra tierra: Galicia a un lado y Portugal al otro, flanqueados por el Océano Atlántico
14
Aug
2020
Santa Tegra 2

La segunda semana de agosto llega a su fin, y lo hace en otro de los lugares mágicos de Galicia: el castro de Santa Trega, en el ayuntamiento de A Guarda. Desde él, podréis obtener la “mejor panorámica castreña entre dos países”. Como no puede ser de otra manera, las vistas desde allí son inmejorables: Galicia, capitaneada por el puerto de A Guarda, el poderoso océano Atlántico y la vecina costa portuguesa conforman el horizonte.

La panorámica tiene aún más valor si hacemos un viaje en el tiempo: los habitantes del castro ya disfrutaban de estas magníficas vistas desde sus viviendas. Por supuesto, la situación del asentamiento no se debía al paisaje, sino más bien a razones estratégicas y de seguridad, pues, de este modo, controlaban el tráfico marítimo y la desembocadura del río Miño.

Este poblado, situado a 341 metros de altura, llegó a acoger a unas 5 000 personas durante su época de mayor esplendor, allá por el siglo I a. C., y era uno de los más grandes del noroeste peninsular. Está formado por viviendas ovaladas en su mayor parte, pero también las hay rectangulares, con esquinas redondeadas, por influencia de los romanos.

Aunque os parezca un poblado caótico, hay un orden lógico alrededor de “unidades familiares” que os podríais animar a descubrir, así como los petróglifos que se encuentran fuera y dentro del recinto. Sus moradores tenían una economía autónoma y también elaboraban cerámicas, joyas, tejidos e instrumentos a los que podréis poner forma en el museo arqueológico situado en el pueblo.

Y, hablando del pueblo, acercaros hasta A Guarda, donde una visita al puerto es parada obligada. Allí podréis ver cómo las embarcaciones descansan antes de comenzar un nuevo día de faena, siempre con el sonido de las gaviotas y el leve runrún de los motores de los barcos como telón de fondo.

El broche final a esta jornada podemos ponerlo viendo atardecer en alguna de las terrazas de la villa. Allí os despediréis de estas tierras, bañadas por las aguas del Miño y del océano Atlántico, con la grata sensación de que os habéis transportado en el tiempo y de que habéis contemplado una impresionante panorámica desde uno de los castros más visitados de Galicia.

Santa Tegra 1
Castro de Santa Tegra.
A Guarda
Puerto de A Guarda.
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