- Por primera vez en 11 siglos, la ruta jacobea amanece cada día sin peregrinos. No obstante, las nuevas tecnologías ponen a nuestra disposición un Camino distinto: el Camino Virtual, que concluye en una Catedral que también podemos visitar.
Una calurosa mañana del mes de mayo, que bien podría ser cualquiera de las que estamos viviendo estas jornadas, en alguno de los centenares de pueblos y ciudades por los que se desliza el Camino de Santiago, lo primero que deberíamos escuchar es el trasiego de los peregrinos. El inicio silencioso de su marcha a Compostela, aún con las primeras luces del día por romper.
Ese primer ruido se iría acompasando con otros muchos, terminando por desaparecer cuando el sol ya estuviese más arriba. En cualquier caso, ese rumor inicial creciente sería sinónimo de multitud. De una marea incesante que el año pasado creció más que nunca, llevándose con su resaca todos los récords conocidos: casi 350.000 caminantes arribaron a Santiago recogiendo su Compostela en la Oficina del Peregrino.
Pero estas mañanas de mayo son distintas. El silencio se ha dado un gran banquete a costa del coronavirus. Hasta el punto de que, por primera vez en 11 siglos, el Camino de Santiago está vacío. Y un camino, sin gente, no es camino. O al menos, no en todo su esplendor.
LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS MANTIENEN VIVA LA RUTA A COMPOSTELA IMPULSANDO LA FIGURA DE UN NUEVO CAMINANTE: EL CIBERPEREGRINO
Una situación que, paradójicamente, se produce a las puertas de un nuevo Año Santo. Hoy, 14 de mayo, quedan apenas 241 días para estrenar Xacobeo. Será el 120 de una historia que arranca en 1.122, con la bula Omnipotentis Dispositione concedida por el Papa Calixto II. Desde entonces, cada vez que el 25 de julio, fiesta del Apóstol, cae en domingo, se pueden ganar en la Iglesia de Compostela las gracias del Jubileo.
Sin embargo, y pese al silencio provocado por el Covid-19, en la antesala de este tercer jubileo del siglo –tras los de 2004 y 2010-, las nuevas tecnologías mantienen viva la ruta a Compostela impulsando la figura de un nuevo caminante: la del ciberperegrino.
DISFRUTA DE LA HISTORIA DE LA RUTA EN GOOGLE Arts & Culture
Así, todo aquel que lo desee puede disfrutar del Camino de Santiago a través de un canal de contenidos y la digitalización de rutas en la aplicación Street View de Google. Una experiencia que recoge la historia del Camino como eje vertebrador del Viejo Continente, ofreciendo la posibilidad de atravesar, aunque sea a través de una pantalla, todos esos pueblos que mantienen viva la ruta jacobea.
VIVE LA EXPERIENCIA 3D
Además, a través del teléfono móvil también es posible disfrutar de la experiencia con la app ‘Camino de Santiago 360º’. Esta aplicación de realidad virtual permite disfrutar del peregrinaje a Compostela, profundizando en la historia de la ruta y atravesando todos sus parajes. La aplicación une ficción y documental e integra player VR, videos y fotos 360º, mapas interactivos y la más avanzada programación en Unity para introducir al usuario de forma interactiva en el Camino de Santiago.
La aventura arranca en el norte de España, en la oficina del peregrino de Roncesvalles. Un amable guía te entrega tu credencial y te invita a conocer la Colegiata de Nuestra Señora de Roncesvalles, “uno de los primeros edificios góticos construidos en España”. Te mueves y dejas paso a los que serán tus compañeros en este viaje hacia Santiago: Antonio y Margaret.
VISITA LA CATEDRAL
La meta, siempre, Santiago de Compostela, donde a día de hoy las obras en la catedral continúan su curso con el objetivo de que el Obradoiro luzca sus mejores galas en poco más de 6 meses. Pero para los impacientes, la época del Covid-19 también ha acercado el templo a través de una visita virtual que nos permite conocer las entrañas de una iglesia casi milenario.
Mientras que la tradicional ruta espera para abrirse de nuevo al peregrino, éste tiene a su disposición en internet toda su riqueza cultural, centro de unión de Europa desde hace siglos. Un ‘Camino Virtual’ que mantiene, en cierta medida, vivo el tránsito con la intención de seguir acogiendo peregrinos. O en su defecto, ciber peregrinos. No te lo pierdas y comienza tu propio Camino.