• Situada al fondo da ría de Arousa, frente al pueblo de Carril, la isla esconde una ermita que se desmorona, un pueblo fantasma y un cruceiro que todo lo contempla
03
Jul
2024
Isla de Cortegada

¿Quién ha visto un bosque de laureles? Poca gente, muy poca gente. Porque algo así es excepcional, una rareza botánica que visitan expertos de todo el mundo.

En Galicia hay una isla donde el bosque huele a laurel y a marisco, la más sabia combinación. Los bancos marisqueros de la Ría de Arousa aportan las almejas, los berberechos, las navajas…, y la isla de Cortegada pone el laurel necesario para aromatizar tan sabrosos productos del mar.

Árboles centenarios esconden prados y tierras que fueron cultivadas en otro tiempo. Una ermita que se desmorona, un pueblo fantasma sin habitantes, un cruceiro que lo contempla todo. El bosque de laureles y la isla de Cortegada respiran misterio. ¿Te lo vas a perder?

Situada al fondo da ría de Arousa, frente al pueblo de Carril. Aquí se alza lo que es posiblemente el mayor bosque de laureles de Europa, según se certifica en el Parque Nacional Illas Atlánticas, dos hectáreas y media en la parte norte de la isla (la mitad de su superficie total) integradas por ejemplares que llegan a elevarse hasta trece metros del frondoso suelo.

La historia de esta isla es muy curiosa. Fue un regalo de los municipios de Vilagarcía y Carril a un rey, Alfonso XIII, en 1910, con la intención de que en el lugar construyese un palacio y fuese atracción para el turismo. Llegó a hacerse un proyecto de diseño del edificio, a cargo del arquitecto real Ripollés, pero nunca prosperó. 

La República expropió la isla y luego don Juan de Borbón recuperó la propiedad y la vendió a una inmobiliaria. Ésta no consiguió su objetivo de construir en el lugar una urbanización de lujo y en el año 2001 la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento de Vilagarcía iniciaron un lento litigio con los dueños del lugar con la intención de expropiarla y devolverla al pueblo, esta vez como parte del nuevo Parque Nacional Illas Atlánticas en el que ya se integra.

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